Hoy, ojeando el periódico, me he encontrado con la noticia de que nuestro querido gobierno deberá recortar más de 7.000 millones de euros de cara al próximo año.
Ya me estoy imaginando sobre que tipo de economías se cernirán esos recortes:
> ¿Será el los exorbitantes sueldos de los políticos? Yo creo que no...
> ¿Será quizás del gasto en el nuevo armamento de ciencia ficción de nuestro ejercito? No, seguro que no... En cualquier momento podría atacarnos cualquier tipo de depredador o alien extraterrestre equipado con armas que requieran que nuestros soldados tengan conexión ha internet desde un terminal portátil, por supuesto.
> Entonces, seguro que se recortan las incalculables manutenciones de la familia real ¿Verdad? Mi ironía habitual me obliga a asegurar que tampoco van por ahí los tiros.
¿Mi teoría? ¿Realmente es necesario decirlo? Por supuesto que los recortes presupuestarios afectarán a salarios, ayudas sociales y demás atenciones y gastos insignificantes sin los que, cualquiera, puede vivir. Porque ¿Quien necesita ayuda para llegar a fin de mes cuando un piso de 35m en la ciudad de Barcelona cuesta más de 600€? ¿Quien necesita ayuda cuando UN paquete de pan Bimbo vale más de 200 de las antiguas pesetas? Está claro que somos un pueblo malacostumbrado y quejumbroso que solo sabemos pedir sin darnos cuenta de lo realmente fantástico que es nuestro país y, por supuesto, nuestra economía.
Lo peor de todo esto es que en parte, es verdad... Somos una manada de borregos que se limita a quejarse y pedir soluciones a un, más que demostrado, títere empresarial vestido con un traje caro y una corbata hortera mientras da soliloquios desde un púlpito. ¿Realmente pensamos que el mismo que nos ha metido en esta crisis va a escuchar nuestras quejas? ¿Creemos realmente que le preocupa? Con el paso de los años hemos ido adoptando una posición cada vez más mansa y acomodada. Si nuestro amo no nos da un hueso ladramos y saltamos para llamar su atención, para reclamar aquello que queremos... Es curioso... Pensaba que los seres humanos teníamos suficiente intelecto y posibilidades físicas como para poder ir nosotros mismos a coger ese hueso. ¿Exagerado? Puede ser... Nunca me he caracterizado por ser una persona sutil.
Lo que trato de decir es que en siglos pasados, cuando la gente quería algo, luchaba por ser escuchada. Una nación podía ponerse en pie y tomar cartas en el asunto si creía que no se le estaba tomando en serio. ¿Y ahora? Ahora nos acercamos a unas urnas cada 4 años y pensamos que con el simple gesto de dejar caer un papel por una rendija ya hemos hecho todo lo que podíamos hacer para cambiar las cosas.
¿Quien es más cobarde? ¿El que te roba y manipula fingiendo ser tu salvador? ¿O tu? Que te escondes en tus quejas mientras sigues tragando y tragando sin hacer nada por solucionarlo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario